El hombre de Vitrubio
Etiquetas: Rafa | author: ChematicoRetos: DEJAR DE FUMAR - ENTRAR EN EL DIAL
Etiquetas: Madriles | author: Astro
(En escena)... Rambo henchido de orgullo tras protagonizar una enternecedora escena cargada de tintes patrióticos. El Coronel Truman le pregunta sobre su futuro...
- ¿Como vivirás Johnny?-
- Día a día...-
El Coronel observa, en silencio, como el hombre al que una vez formó se aleja sin mirar atrás...
http://www.youtube.com/watch?v=0LnJhQqxorI
Formando un moderno paralelismo, hace 2 meses el más sorprendente descendiente del azote de los 'Charlies' tomó una decisión. Compró un último paquete de tabaco, lo arrugó entre sus dedos, lo arrojó al suelo y lo pisó mientras prometía no volver a llevarse a la boca uno solo de esos blancos, y fácilmente inflamables, cilindros que le habían sangrado el bolsillo hasta la fecha.
Si la honra de su sangre no nos engaña, podemos dar fe de que el reto lleva camino de los 2 meses de cumplimiento.
-¿Como vivirás Rubito?...
- Día, a día... contestaba agachando la cabeza.
La segunda parte de la AZAÑA, con mayúsculas, pasa por 'entrar en el dial'... para tal lid, al susodicho no le ha bastado con apuntarse a un Gimnasio, sino que encima ha tenido la osadía de empezar a utilizarlo 3 veces por semana.
En este caso no ha sido un Coronel el que le ha formulado la pregunta sino un 'Charlie' (el Chino del Gimnasio)...
-¿Vendlá mucho Sr. Lubito?...
- Día a día... 'Sensei'...
Y cual 'Scarlett O'hara con el puño derecho en alto' alza la voz cada vez que sale victorioso de la sala de torturas al grito de... "A Dios pongo por testigo de que no lograran aplastarme, viviré por encima de todo esto, y cuando haya terminado nunca volveré a saber lo que es el hambre...."
http://www.youtube.com/watch?v=kdjvFstKvyk
Le deseamos un éxito rotundo en el empeño... y si no una Gastroenteritis de caballo que lo tenga al borde del abismo un par de semanas... (Al fin y al cabo el resultado va a ser el mismo).
P.D.: Todos sabemos que la verdadera razón del abandono del tabaco han sido los 3€ que se ahorra por paquete, y por ende los impuestos indirectos que deja de regalarle al 'cejas', al que tanto aprecia... pero creo que RAMBO se merecía un homenaje.
Evanescente Ana
Etiquetas: Ana, Andoni, Madriles | author: Chematico- Venga Andoni, confiesa. Hace meses que no vemos a Ana, ya no estás con ella, pero mantienes el fantasma ante nosotros para ocultar algún secreto. Mi teoría es que tienes un rollo con un sesentón en Gandía y la relación con Ana es una tapadera.
Andoni sonrió. Cuando iba a contestar miró detrás de mi. Al darme la vuelta ví la figura frágil de Ana saliendo de un coche y acercándose mientras me saludaba con un hilo de voz.
- Ya era hora. -dijo dándome dos besos. Me quedé allí, incrédulo, mientras Andoni señalaba sus ojos con los dedos índice y corazón para después, en la distancia, señalar los míos.
Durante la comida vigilé su plato por ver si desaparecía paulatinamente la comida. Seguía creyendo que Ana no había venido, que no estaba allí. Calculé si el camarero al servir los platos evitaba tropezar con ella, eso me daría la prueba de definitiva de que la corporeidad frente a mi era real y no una fantasía inducida por Andoni.
Sí, desapareció algo de comida de su plato, pero muy poca.
Las copas de después no me ayudaron a aclararme. Perseguí sus movimientos torpemente en la oscuridad del bar, pero el humo y la gente a mi alrededor no me dejaron moverme. El chupito de vodka con caramelo fue demoledor y desistí, abandonándome a las reflexiones de Madriles sobre el cambio climático.
No sé cuánto tiempo había pasado cuando un foco del bar me deslumbró. Antes de acertar a taparme la cara, una sombra se interpuso. El contraluz me impedía verle el rostro.
- Voy a acercarme a casa a comer algo y ahora regreso. -dijo Ana casi imperceptiblemente.
- O cea, que no fuelves. -le respondí como pude, entre el pedo y los ojos deslumbrados.
- No he estado creíble. Lo intentaré de nuevo. -Y reprodujo la excusa en un tono alegre, vivaz, obviando la desaparición que se iba a producir en unos segundos.
- Vaya, que no fuelves. -repetí, pero ya su sombra se había deslizado entre el humo sin apenas dejar volutas a su alrededor.
- Yo sí que vuelvo. -dijo Andoni tras ella.
Ya lo sé, Andoni, tú no eres de los que no se van. Ni con agua caliente.

