Un par de sombras recorren a diario las calles de la ciudad minera cuando las agujas forman ángulo recto en el cuadrante noroeste del reloj. Parten de calles silenciosas, se escurren por la cuesta del Edificio que nos acogió en Bachillerato y se alejan rumbo a Carrefour desdeñando la oscuridad, el frío y cualquier otra tentación que pudiera hacer del cuerpo una masa cómoda acurrucada en el sofá. Tras una hora de sufrimiento, las sombras regresan por donde han venido deseosas de acabar con el suplicio diario que les engancha pero que poco a poco les va oxidando de forma irremediable.
Tal es su descaro que se atrevieron a recoger el guante que el año pasado arrojó Forrest ‘Angl’s’ Gump, y dejando de lado el magnetismo del ajetreo de Almodóvar, se liaron la manta a la cabeza, se enfundaron las mallas y en menos de 2 horas (1:51) tuvieron la osadía de acabar la Media Marathón de nuestra bienamada ciudad (Madrid, tu no cuentas).
Enhorabuena a los deportistas.
Habéis establecido conexión directa con Chicago, ¡¡¡ale!!! a ver quien es más burro.
Por cierto, si os escondéis detrás de un coche cuando vuelven a casa corriendo, y a su paso les pegáis un susto de muerte, podéis ver como ante la mirada atónita de Pascual (¿que pensará?…), Ana reacciona cual Salamanquesa intentándose agarrar a la pared más cercana para evitar una mole de 90 Kg. que grita abalanzándose hacia ellos. Yo lo he hecho un par de veces y mola… por ver sus caras, y oye,… como terapia fin de día no viene mal. Eso sí, ni por esas paran…
A ver si hay suerte y me los vuelvo a encontrar.
P.D.: No estoy loco… (Aunque ya sabéis lo que dicen ‘Excusatio non petita, acussatio manifesta’)
Tal es su descaro que se atrevieron a recoger el guante que el año pasado arrojó Forrest ‘Angl’s’ Gump, y dejando de lado el magnetismo del ajetreo de Almodóvar, se liaron la manta a la cabeza, se enfundaron las mallas y en menos de 2 horas (1:51) tuvieron la osadía de acabar la Media Marathón de nuestra bienamada ciudad (Madrid, tu no cuentas).
Enhorabuena a los deportistas.
Habéis establecido conexión directa con Chicago, ¡¡¡ale!!! a ver quien es más burro.
Por cierto, si os escondéis detrás de un coche cuando vuelven a casa corriendo, y a su paso les pegáis un susto de muerte, podéis ver como ante la mirada atónita de Pascual (¿que pensará?…), Ana reacciona cual Salamanquesa intentándose agarrar a la pared más cercana para evitar una mole de 90 Kg. que grita abalanzándose hacia ellos. Yo lo he hecho un par de veces y mola… por ver sus caras, y oye,… como terapia fin de día no viene mal. Eso sí, ni por esas paran…
A ver si hay suerte y me los vuelvo a encontrar.
P.D.: No estoy loco… (Aunque ya sabéis lo que dicen ‘Excusatio non petita, acussatio manifesta’)
0 comentarios:
Publicar un comentario